La Fundación Gabriell de Jesús nació en 2015 como resultado de una historia de amor, fe y perseverancia.
Cuando Stephanie Patiño Hernández tenía siete meses de embarazo, recibió una noticia que cambiaría su vida para siempre: su hijo, Gabriell de Jesús, fue diagnosticado con osteogénesis imperfecta y discapacidad múltiple. Las palabras de los profesionales de la salud fueron contundentes: "No es compatible con la vida".
Sin embargo, guiada por su amor de madre y una profunda confianza en Dios, Stephanie decidió seguir adelante. Contra todo pronóstico, Gabriell nació y se convirtió en una fuente permanente de inspiración para su familia.
A medida que avanzaba su proceso de crianza y cuidado, comenzaron a hacerse evidentes las múltiples barreras que enfrentan las personas con discapacidad y sus familias: dificultades en el acceso a servicios, falta de orientación, desconocimiento de derechos y escasas oportunidades de inclusión social.
Fue entonces cuando Stephanie comprendió que la experiencia de su hijo tenía un propósito mayor. Como ella misma expresa: "Mi hijo me mostró las necesidades de esta población y se convirtió en un instrumento de Dios en mi vida para ayudar a quienes más lo necesitan".
De esa experiencia nació la Fundación Gabriell de Jesús, una organización comprometida con la inclusión, el fortalecimiento familiar y el mejoramiento de la calidad de vida de las personas con discapacidad, sus familias y cuidadores. Hoy desarrollamos programas de atención integral, inclusión social, fortalecimiento comunitario, apoyo a cuidadores y promoción de derechos, trabajando cada día por una sociedad más humana, accesible e incluyente.
Nuestra labor se fundamenta en seis principios que orientan cada acción: amor, alegría, inclusión, fe, confianza y esperanza.
Creemos firmemente que cada persona tiene un valor único y merece oportunidades para desarrollarse plenamente. Por eso trabajamos con un lema que inspira nuestra misión y nuestro compromiso diario:
"Ejerciendo fe."